¿Has apuntado a tu hija/o a nuestro club de karate en Santa Pola o ya forma parte de nuestra familia de dragones? ¡Se lo van a pasar genial este año! Como muchos ya sabéis, el karate es mucho más que un deporte. El karate es una disciplina que enseña valores como el respeto, la perseverancia y la autoconfianza.
Para los más pequeños el karate es un camino lleno de aprendizaje, de momentos únicos junto a sus compañeros… Pero, los padres forman un papel muy importante en esta nueva etapa para sus hijos. Su apoyo y compromiso es fundamental cuando practican karate.
Por ello, si quieres ayudar a tu hijo mientras practica karate, aquí tienes los mejores consejos para hacerlo.
No importa cuánto puede sobresalir en el arte del Karate y en sus esfuerzos escolares, nada es más importante que su comportamiento y su humanidad como puede observarse en la vida diaria
Fomenta la disciplina, no la competitividad
Como decía David Walker, «el karate no se trata de ganarle a otros. Se trata de ganar sobre uno mismo». En el karate los trofeos y las medallas son lo de menos. Sí, motivan, pero no es el espíritu del propio deporte.
La verdadera esencia de este arte marcial está en la disciplina y el autocontrol. Enseña a tu hijo que el progreso personal y el esfuerzo constante son más importantes que vencer a los demás.
¿Sabías que los niños que practican artes marciales como el karate muestran un aumento del 19% en el comportamiento disciplinado en comparación con los que participan en deportes competitivos tradicionales?
Apoya su proceso, no apresures los resultados
No todos los niños avanzan de la misma rapidez en karate. Hay quienes tardan un poco más en aprender las técnicas y quienes en un par de días las tienen dominadas. En karate, el proceso es tan importante como el resultado final.
Es normal que te sientas presionado al ver que hijo pueda avanzar un poco más lento que los demás. Pero, es normal. No te preocupes. Llegará el momento en el que todos estén al mismo nivel.
Recuerda que la progresión en el karate es un viaje personal. Y, tarde o temprano, tu niño/a alcanzará un cinturón negro. Disfruta de su proceso.
Apoya en las competiciones, pero mantén expectativas Realistas
Llegará un momento en el que tu hijo/a llegue a competir sobre un tatami. Serán momentos de nervios. Y, a veces, estos pueden pasar una mala jugada y hacer que en ese día no gane. Si tu hijo/a decide participar en torneos, es importante ofrecerle apoyo emocional, pero sin presionarlo.
¿Qué puede pasar si le metes presión a tu pequeño/a? Que puede llegar a tener ansiedad, ya que se siente presionado y con unas expectativas que no son las reales. Además, puede dejar de interesarse en el karate.
Anima a tu hijo a disfrutar de la experiencia de competir, independientemente del resultado. Recuérdale que ganar es fantástico, pero aprender de la derrota es igual de valioso.
Sé un buen ejemplo de respeto
Los niños tienden a imitar lo que ven en el colegio y en casa. Del primero poco podemos evitar, pero en casa jugamos un papel fundamental. Uno de los pilares del karate es el respeto, tanto hacia los compañeros como hacia los maestros y uno mismo. Los niños modelan el comportamiento de sus padres, por lo que es importante que seas un buen ejemplo.
Un estudio del National Parenting Institute indicó que los niños que ven a sus padres tener actitudes respetuosas en casa, tienden a ser un 30% más respetuosos y considerados en su entorno.
Además, enséñale a tu hijo que la perseverancia y la dedicación superan cualquier obstáculo.
Consulta al Sensei regularmente
El Sensei también está para ayudarte a ti y a tu hijo/a. Mantener un feedback constante puede ayudar muchísimo al pequeño. No solo te permitirá entender mejor el progreso de tu hijo, sino que también te dará información, consejos y pautas sobre cómo puedes apoyar su desarrollo desde casa.
Si profesor y padres trabajan juntos, el dragón notará una mejora en su comportamiento.
Además, puedes practicar karate en casa junto a él, mejorando técnicas o proponiendo juegos divertidos. Esto también puede ser una forma de fortalecer el vínculo entre tú y tu hijo.
El karate no solo es una excelente manera para que los niños se mantengan físicamente activos, sino que también les enseña habilidades esenciales para la vida.
La confianza, la autodisciplina y el respeto que los niños aprenden en el dojo son valores que los acompañarán durante toda su vida. Como padre, tu papel en este proceso es fundamental.
En Kyomu estamos para ayudarte




