De vuelta al Dojo por segunda vez

¿Crees en las segundas oportunidades? Porque el Karate sí. Hay veces que, de pequeños o de adultos, nos vemos obligados a abandonar un deporte que nos gusta, por motivos personales, laborales, económicos… Y siempre tenemos esa mosca detrás de la oreja que nos dice que volvamos. Que nos subamos a un dojo por segunda vez. Pero, ¿es posible practicar karate en Santa Pola después de un periodo de inactividad? 

Una vez practicas el karate se te queda para siempre en alguna parte de tu cuerpo. Y desde Kyomu te decimos: nunca es tarde para volver a subir a un tatami. Las segundas oportunidades en Karate pueden ser igual de enriquecedoras, si no más, que la primera vez.

¡Te lo contamos!

"La edad no es un obstáculo en el camino del karate. Solo el espíritu es lo que determina hasta dónde puedes llegar."

Kenwa Mabuni, fundador del estilo Shito-Ryu

¿Es posible volver a hacer karate después de un tiempo sin practicarlo?

Totalmente sí. Que no te dé miedo volver a entrar al Dojo después de 5, 10 o 15 años. Da igual. El karate nunca se olvida. ¿Sabes eso de que el cuerpo es capaz de memorizar más de lo que crees? Pues una vez estés sobre el tatami ya verás como te sorprendes haciendo técnicas que creías olvidadas. 

El karate es más que fuerza física; es una actividad que también desarrolla la mentalidad, la autoconfianza y la resilienciaCon paciencia y dedicación, es factible volver al ritmo y, lo más importante, recuperar la conexión con el arte marcial.

El karate es un arte para toda la vida, donde los años traen sabiduría y perfección en los movimientos

Consejos si vas a volver a hacer karate

  • Paciencia y realismo: No te compares con tu «yo» de antes ni con otros en el dojo. Cada persona tiene su propio ritmo.
  • Comienza despacio: Es importante no intentar recuperar el tiempo perdido de golpe. Empieza con ejercicios de baja intensidad para acondicionar el cuerpo.
  • Escucha a tu cuerpo: Tras un tiempo sin practicar, es normal sentir rigidez o falta de flexibilidad. Presta atención a tus límites y evita las lesiones.
  • Aprende de nuevo con humildad: Puede que algunas técnicas no fluyan como antes, pero eso no significa que no puedas dominarlas otra vez. El karate es un camino continuo de aprendizaje.
  • Disfruta el proceso: No te obsesiones con los resultados. Volver a disfrutar de los entrenamientos y la sensación de progresar poco a poco es lo más importante.

La historia de Carlos, más de 10 años sin hacer karate

Ahora os quiero contar un caso que me toca un poco de cerca. Se trata de un compañero, Carlos. Nos conocíamos desde pequeños, practicábamos Karate juntos. De adolescentes nos veíamos fuera y dentro del tatami. Pero, Carlos encontró trabajo fuera de Alicante y se fue a vivir a Madrid.

Horarios, vivir en una gran ciudad… Fueron muchos los elementos que hicieron que cerrara las puertas del dojo y que el karate pasara a un segundo plano en su vida. 

«Oye, Raúl, ¿sabes que aún tengo gusanillo de karate«? Me dijo una vez. Hace seis meses, Carlos tomó la decisión de regresar al dojo y enfrentarse a sus dudas sobre si estaba preparado para volver a practicar karate. 

Hoy le he escrito para saber qué pensaba cuando se subió al tatami. «Lo primero que pensé fue que no sería capaz de seguir el ritmo. Me imaginaba que estaría demasiado oxidado y que me costaría mucho más de lo que podría disfrutar».

Pero no ha sido así

Ahora me comenta Carlos que ha dejado un lado su preocupación por las competiciones y por los nervios que sentía en los enfrentamientos y ahora disfruta de otra manera diferente. 

«Es como volver a conectarme con una parte de mí que siempre estuvo ahí, esperando a que la despertara«, me dijo. Una frase que recalca que el karate nunca se va de nosotros. 

¡Gracias por compartir tu experiencia conmigo! 

El karate no tiene edad, ni fecha de caducidad. No importa si han pasado meses, años o incluso décadas, siempre hay lugar para una segunda oportunidad.

Si alguna vez has practicado karate y sientes que quieres volver, no lo dudes. 

Nuestro dojo estará abierto y nuestros dragones te apoyarán. 

Pero, lo más importante, el karate siempre estará dispuesto a darte la bienvenida de nuevo.